El cerebro humano en su máxima perfección y expresión, crea eventos que le permiten al paciente sanar el problema que le dificulta vivir su existencia en lo que gran parte del mundo llama normal y verdad. ¿Cómo se afecta la fantasía del hombre? ¿Qué importancia tiene la fantasía para la existencia humana? Si recurrimos a la experiencia de nuestra propia infancia, encontraremos que gran parte de la edad temprana entre los dos y dieciocho años, la fantasía es parte de la vida, la mayor parte de los pensamientos se pierden en la fantasía de querer hacer cosas que no se podrían realizar en el mundo ya sea porque dependa de la voluntad de otros o porque simplemente no se cuenta con la edad indicada para hacer tal cosa. La fantasía es una forma de vivir una experiencia que por muchas razones no se podría realizar en el mundo real.
¡Quién no se vio a sí mismo como alguien que quiso ser! Quien no dijo quiero ser bombero, policía, arquitecto, astronauta, presidente, viéndose a sí mismo como tal, fuimos lo que quisimos en el mundo de la fantasía y aún gran parte de quien vivió esa fantasía, la llevo a la realidad en la edad adulta pues son lo que se vieron ser a sí mismos. Aún en la edad adulta continúan fantaseado con hacer sosas que tal vez las políticas y la moral de una ciudad no lo permitan pero de igual forma viven esa experiencia mental.
Por otro lado, un empresario que imagina un proyecto y echándolo andar, las cosas no salen como las vio, un empresario solicitando un préstamo porque preveo que los fondos saldrían de su empresa y llegado el momento las cosas se complicaron. Un doctor imaginando que para ser el mejor debe esforzarse el doble del esfuerzo que hacen otros y resulta que esa exigencia lo lleva a una depresión y a tomar decisiones que normalmente nunca hubiera tomado. Un escritor que imaginando la mejor obra solo consigue frustración porque no logra dar con esa obra. Un filósofo que imaginó que para entender la filosofía debía vivirla y resulta que al estarla viviendo su vida se vio implicada en grandes problemas ya que su fantasía dejo de tener sentido, vio la realidad y no supo distinguir entre la fantasía y la realidad.
¿Cuándo un hombre es herido en su fantasía, cuál es el método que debe utilizarse para sanar? ¿La fantasía es parte del ser humano o es una creación del mismo?
Si en la infancia y edad adulta se imagina lo que se desea, entonces la fantasía podría ser parte de la voluntad humana y si esto es así, entonces la fantasía es la sombra de la voluntad, como la luz de la luna es la sombra de la luz del sol. En el paciente la fantasía es su única realidad, su única verdad, su mundo, la voluntad está ausente pero la fantasía está allí, la sombra de la voluntad es todo lo que tiene el paciente. Su actitud debe manifestar las formas y símbolos de esa fantasía que son un fragmento del problema que ha hecho que la voluntad se ausente.
En la realidad del hombre social y consciente todo lo que existe materialmente es producto de la fantasía de quienes imaginaron cada invento tan necesario para una sociedad. Las formas geométricas no hubiesen existido si ningún matemático las hubiera imaginado, las construcciones arquitectónicas no fueran posibles sin la existencia de las formas geométricas. Las grandes obras literarias no existieran si alguien no las hubiera imaginado, por ejemplo Don Quijote de la Mancha de “Miguel de Cervantes Saavedra”. Las grandes invenciones científicas y de cualquier ámbito solo han sido posibles por la imaginación humana y, si nos hemos servido de la mayoría de cosas que se han imaginado hasta ahora, entonces significa que hemos disfrutado de la sombra de la voluntad colectiva que la constituyen todos aquellos que inventan algo para la sociedad.
El paciente esquizofrénico inventa desde una fantasía distorsionada, ¿cuál es esa distorsión? Si se observa al paciente dentro de su ámbito social, algunos pueden ir de compras, comer solos, quienes aprendieron a cocinar, cocinan, quizá no les llame la atención la música porque se comportan más contemplativos como si vieran algo que los entretiene la mayor parte del tiempo. Viven el trance de la fantasía lo que los coloca en la psiquiatría como individuos que perdieron la noción del tiempo. Y exactamente ya no se preocupan por el tiempo, muchos pacientes pueden hacer lo que se les indica conforme el orden que se les pida sin tener en cuenta el tiempo. No les interesa el horario del día y, en este punto, para el hombre social y consciente es un problema porque el tiempo determina cierto orden en una sociedad, el paciente esquizofrénico ya no es parte de las costumbres y tradiciones que comúnmente disfruta la sociedad.
No se puede establecer una conversación con el enfermo mental porque carece de ideas, normalmente se detienen a ver un animal, una planta, un objeto y a una persona por largos períodos de tiempo porque en su fantasía no comprenden esa forma pero quieren entender, en ese querer entender se puede notar una chispa de voluntad, el paciente se detiene porque quiere saber. Pero esa necesidad de saber no es la misma con la necesidad de saber de una persona que no tiene un problema. ¿Cómo hacer que la chispa de esa voluntad del paciente vuelva a ser la voluntad despierta de un sujeto social?
Dentro del ámbito psiquiátrico quien no comprende a quien, el enfermo al médico o el médico al enfermo. Porque si el médico no entiende la enfermedad del paciente; el paciente no entiende porque una persona desconocida en este caso el médico, le persigue tanto, le molesta que lo encierre en la clínica, todo el proceso médico el paciente no lo comprende. Siente la violencia del personal médico al momento de medicarlo o realizar alguna actividad terapéutica, obviamente va a reaccionar mal también, será violento porque su instinto natural le lleva a defenderse.
La experiencia que vive el paciente en el día a día se acumula en una especie de estrés que el médico no detecta, pues es un enfermo mental y no puede detectar síntoma sobre síntoma, la forma en la que manifiesta ese estrés es a través de las pesadillas. El paciente estando dormido vuelve a vivir lo que ha vivido en la vigilia, lo que comúnmente hace que se despierte pegando gritos de desesperación. Pareciera que la enfermedad mental es un cuento de nunca acabar para el médico, pero las pesadillas puede disminuirlas proporcionando un buen trato al paciente, hacerle sentir seguro y proporcionarle espacios abiertos que le van a generar confianza y van a despertar de a poco su voluntad.
¿Dónde se encuentra la mente, en el cerebro o en algo más allá del cerebro? Si el médico detecta la enfermedad mental en alguna de las neuronas cerebrales, entonces se puede asumir que se está creyendo que la enfermedad está encarnada y si las funciones normales de las neuronas se han vuelto disfuncionales, entonces el resto del circuito neuronal debería fallar también. Pero si sucediera que las disfunciones de unas neuronas afectaran al resto del circuito, ¿cómo se explica que el paciente pueda tener sueños, si las neuronas no están funcionando de forma normal?
Normalmente una persona sana tiende a experimentar experiencias oníricas que le anuncian que hay un problema en su vida cotidiana, y el paciente revive su experiencia cotidiana mediante los sueños que para él son pesadillas porque le atormentan. Las pesadillas tienen su propia función en una persona sana y es cargar de energía negativa para equilibrar la energía positiva y la persona reflexione sobre ese momento de su propia vida, pues hay un evento por suceder y este debe realizarse de la mejor manera. Exactamente la misma función están cumpliendo las pesadillas en el paciente, pero el medio en el que se encuentra no le ayuda porque aunque quisiera salir de la clínica es imposible. La energía positiva del paciente es el deseo de poder sentirse bien en su cotidianidad. Si el paciente está manifestando funciones normales en la anormalidad mental diagnosticada, como se explica si la enfermedad es física o espiritual.
La función específica de los medicamentos es tratar de mejorar el funcionamiento neuronal de la parte afectada en el paciente, pero quien sabe a ciencia cierta si ese medicamento actúa exactamente en las neuronas afectadas. Y si la enfermedad no está en las neuronas en las que se ha diagnosticado sino que está en una dimensión diferente del cerebro, ¿cuáles son las consecuencias del medicamento en el cerebro? Las consecuencias más obvias en el paciente han sido el empeoramiento de su estado y es lo que una gran mayoría de médicos no han comprendido. Se han visto casos en los que algunas personas egocéntricas y narcisistas han medicado a sus parejas con diazepam, los resultados han sido que esa persona ha manifestado comportamientos idénticos al que sufre un esquizofrénico.
Entonces si una sintomatología esquizofrénica puede causarse con un medicamento que ha sido creado para ayudar a controlar su mal funcionamiento, ¿cómo es que puede causar disfunción?
Si el circuito neuronal es una ramificación de nervios y estos tienen la capacidad de crear, lo que crea son formas a través de proyecciones; proyecciones que son ejecutadas por la voluntad del individuo. Las formas proyectadas son el resultado del funcionamiento neuronal. Las formas que dan sentido a la cotidianidad del paciente no es que hayan dejado de existir, solo es que están suspendidas en algún lugar del espacio infinito cerebral.
La mente no es neuronal sino que solo es la manifestación de la sombra de la verdadera mente que se encuentra suspendida entre el deseo y la voluntad, la mente no es materia reposada en el cerebro sino que este la recepciona e interpreta.

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